Política - Nace el diario El Día



“El Día”, fue el primer diario de masas en el Uruguay, y vehículo del pensamiento de Batlle, arquitecto del “país modelo”.
Dos meses después de la derrota del Quebracho, contra el dictador, general Máximo Santos, un 16 de junio de 1886, Batlle y Ordóñez fundó el diario “El Día”, con el objetivo expreso de ejercer una “oposición desembozada y sistemática a la corrupción gubernamental, de lucha ardiente y sin tregua, para obtener la reconstrucción legal de la República” (primer editorial). La redacción inicial estaba ubicada en Colonia Nº 16. El cotidiano, que era vespertino, contaba con cuatro páginas, dividida cada una en seis columnas.
Nacido en 1856, aquel imponente líder popular, era hijo del general Lorenzo Batlle (presidente entre 1868 y 1872), estudió abogacía casi hasta el final; se integró al Ateneo de Montevideo (ahí importa la influencia de Prudencio Vázquez y Vega, y su visión espiritualista de la existencia), dio clases de filosofía, fundó una revista cultural (“El Espíritu Nuevo”), y vivió en Europa.
Cuando regresó (1881), se sumo a la resistencia antidictatorial, fue redactor político en el diario “La Razón”, dirigió “La Lucha”, participó en la fallida revolución del Quebracho.
En 1886, en compañía del parlamentario y periodista Arturo Santa Anna (socio en el emprendimiento), de su hermano Luis Batlle y Ordoñez, como administrador, y de su amigo y correligionario colorado, Domingo Arena, fundó “El Día”, al que tuvo que cerrar, por problemas económicos, en junio del año siguiente. En Uruguay circulaban por entonces 21 diarios.
Según las investigaciones de Raúl Jacob (“La quimera y el oro”,2000), la “segunda época” de “El Día” comienza el 19 de diciembre de 1889, en apoyo a la candidatura presidencial colorada de Julio Herrera y Obes, cuando Batlle “habría cobrado algo de la deuda que mantenía España con su abuelo (José Batlle y Carreó, poderoso empresario, muerto en 1854)”, la obtención de un crédito de unos 3 mil pesos, un premio de lotería, y la colaboración de partidarios.
Batlle, -que al año siguiente fue electo diputado por Salto y después ingresó al Senado, al que presidió-, introdujo cambios que suelen ser catalogados de “revolucionarios”.
“El Día” fue adelantando su hora de cierre, y pasó a ser matutino, rompiendo con una tradición local; redujo su precio de venta a la mitad (de cuatro centésimos por ejemplar, pasó a costar 2; un “vintén”); compró nuevos equipos (la primera imprenta propia funcionó a partir de 1894 en 25 de mayo 421); sacó una edición vespertina (“La Tarde”); cambió radicalmente su formato y tipografía; empezó a circular también los días domingos (fue el primero en hacerlo, en 1898); incorporó la primera rotativa (a partir de ese momento pudo imprimir 12 mil ejemplares por hora).
“El Día”, adquirió una nueva sede, y empezó a contar con un elenco de redactores de gran prestigio: Justino Jiménez de Aréchaga, Teófilo Diaz, Pedro Figari, Francisco Vázquez Cores, Juan Campisteguy, Juan Pedro Castro, para citar solo algunos nombres. Los cambios fueron permanentes: en 1909, incorporó dos rotativas Marinoni, de las más avanzadas a nivel mundial (22 mil ejemplares por hora), reformó el diseño, integró a más agencias internacionales de noticias. En 1919 empezó a editarse “El Día” de la tarde”, que luego seria “El Ideal”.
Batlle, según los testimonios (ver: “Batlle y el Batllismo”, de Roberto Giudice y Efraín González Conzi), era una presencia permanente (llegaba a la redacción a temprana hora de la mañana; o seguía las vicisitudes de su diario, por teléfono). Incluso durante los cuatro años en los que vivió en Europa, entre sus dos presidencias (1903-1907; 1911-1915), mantuvo una intensa comunicación epistolar con Domingo Arena, que éste detalló en un libro de memorias “Don Pepe, Batlle”, editado por Arca.
Casi al final de sus días, Batlle planificó la construcción de un edificio céntrico que albergaría la redacción, administración, los talleres gráficos de “El Día”. Su entrada era por 18 de julio 1299 casi Yaguarón; y los talleres, por la calle Colonia. En aquel 1928, que vivía tiempos de prosperidad económica y desarrollo sociocultural, se inauguraban en Montevideo el Palacio Salvo, que era el mas alto de todo el continente; la nueva sede de “El Día”, y el Palacio Lapido, según consigna un estudio publicado por el diario de Batlle al cumplir los 95 años de actividad ( “El Día, 1886-1981. 95 años al servicio de la libertad”, 299 páginas).
Las innovaciones tecnológicas fueron permanentes. En aquel año de la apertura de un nuevo local, “El Día” era impreso por nuevas rotativas Marinoni, capaces de editar 120 mil ejemplares de ocho páginas por hora.
En 1929, Batlle fue internado en el Hospital Italiano para realizarle una operación de próstata, y murió de una crisis cardíaca el 20 de octubre, a los 73 años. Su última editorial fue del 28 de agosto, y estaba referido a los crímenes pasionales y al suicidio. Por entonces el diario que había fundado en 1886, vendía en cada jornada 45 mil ejemplares.




El Día era un periódico uruguayo que Gracias a los logros de la alfabetización masiva promovida unas décadas antes, este diario, pudo generar una cultura de masas a través de la prensa escrita transformándose en el habitual compañero del domingo en los sectores populares urbanos. Los ideales políticos democráticos, la sección para la mujer, el suplemento dominical, y la página deportiva comenzaron a moldear una opinión pública mayoritaria. Su sede en la principal avenida de Montevideo, 18 de julio, esquina Yaguarón, se convirtió en un edificio destacado de la ciudad (actualmente es un casino). Tenía instalada una sirena, que se hacía sonar fuertemente en ocasiones muy especiales, tanto para marcar acontecimientos a festejar, como acontecimientos trágicos.
Otra tradición -comenzada por su fundador Batlle y Ordóñez- fue la de escribir dios con minúscula, que se explica por la fuerte lucha ideológica que lo enfrentaba a la Iglesia Católica.
Durante la época de la dictadura militar (1973 - 1985) fue cerrado por varios días por incluir términos despectivos referidos a los militares (milicos putos) en sus avisos clasificados, no atribuido a persona alguna.
El mismo era famoso por sus avisos clasificados y las largas filas de personas para poder hacer la publicación. También por el suplemento cultural de los dominigos, color sepia, donde en la contratapa se publicaba las historias dese editaba en Montevideo. Fue fundado el 16 de junio de 1886 por Jose Batlle y Ordoñez, la figura más emblemática del Partido Colorado, y que dentro de él, da origen al Batllismo.




DIARIO EL DÍA

 MACA: Hola hoy les vamos a contar sobre el diario El Día.
El DIARIO El DÍA era un periódico uruguayo que se editaba en Montevideo. Abrió sus puertas el 16 de Junio de 1886 por José Batlle y Ordoñes. 

JUAN ANDRÉS: Sus escritores son Domingo Arena, Luís Batlle  Berres, Lorenzo Batlle Pacheco, Manuel Flores Mora, Enrique Traigo.

MATEO: Este magnifico edificio se inaugurado en 1927, en vida de Don José Batlle y Ordóñez, el fundador del diario y del Uruguay moderno.

BELU: Gracias a los logros de la alfabetización masiva promovida este diario, pudo generar una cultura de masas a través de la prensa escrita transformándose en el habitual compañero del domingo en los sectores populares urbanos.

Todos: gracias por habernos escuchado nos vemos mañana.










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